LOS SANTOS INOCENTES

Fecha y Hora: Viernes 18.  21’00 h.  Lugar: Aula Magna de la Facultad de Ciencias.  
Ciclo JORNADAS DE RECEPCIÓN 2013: ALFREDO LANDA Centro de Cultura Contemporánea – Cine Club. Universidad de Granada.  

CANNES 1984

“A las películas se las juzga muy deprisa, no hay calma. Tiene que pasar un poco de tiempo y se las tiene que juzgar a diez o veinte años vista. Sigo pensando que en LOS SANTOS INOCENTES, Alfredo y Paco hicieron un trabajo soberbio, que la historia era muy interesante y que todos los actores estaban muy bien. La Palma fue muy justa.” Mario Camus

Año de estreno:1984. País: España.
Duración: 102 min. Género: Drama.

los santos inocentes
Cartel de la película

Director.- Mario Camus.   
Argumento.- La novela homónima de Miguel Delibes.   
Guión.- Antonio Larreta, Manuel Matji y Mario Camus.  Fotografía.- Hans Burmann (Eastmancolor).   
Montaje.- José María Biurrún.   
Música.- Antón García Abril.   
Productor.- Julián Mateos.   
Producción.- Ganesh P.C. – TVE.   
Intérpretes.- Alfredo Landa (Paco, el bajo), Terele Pávez (Régula), Francisco Rabal (Azarías), Belén Ballesteros (Nieves), Juan Sánchez (Quirce), Susana Sánchez (la Niña chica), Ágata Lys (doña Purita), Agustín González (don Pedro), Juan Diego (señorito Iván), Mary Carrillo (señora marquesa), Maribel Martín (Miriam), José Guardiola (señorito de la Jara), Manuel Zarzo (don Manuel, el médico), José Salvador (el obispo).   
Festival de Cannes: Premio de Interpretación Masculino para Alfredo Landa y Francisco Rabal. Premio del Jurado Ecuménico para Mario Camus.
Música de sala: Música del cine español de los años 70 y 80.

Temática:

” […] LOS SANTOS INOCENTES, basada en la novela del mismo título de Miguel Delibes. Publicado en 1982, el texto de Delibes describe con extraordinaria precisión, y una sabia mezcla de realidad y lirismo, el quehacer cotidiano de un cortijo extremeño: un pequeño mundo anquilosado en el pasado (la única referencia temporal, en el film, es una foto de Franco) y caracterizado por una férrea división entre amos y sirvientes. Tanto la novela como el film hacen especial hincapié en las peculiares relaciones que unen y separan a tres clases bien delimitadas: la aristocracia propietaria (la señora marquesa y su hijo Iván), una cierta burguesía administrativa (don Pedroy su esposa Purita) y los campesinos y criados (la familia de Paco). Tres estamentos que funcionan bajo una estructura casi feudal, según un orden -o desorden- social basado en el poder que otorga la propiedad de la tierra y que legitima la Iglesia.

   Lo más sorprendente de dichas relaciones es que los servidores, casi esclavos, aceptan su mísera condición como algo “natural”, aparentemente inconscientes de la degradación en la que viven, concluyendo sus breves e inconexos argumentos con la misma expresión de sometimiento: “¡A mandar, que para eso estamos!”. Al contrario que la novela, sin embargo, el film prolonga la historia con los hijos de Paco y Régula en la ciudad, donde encontrarán un trabajo remunerado que les liberará de la sumisión ancestral de sus progenitores, pasando de siervos a empleados”.
Texto: Rafel Miret, “Los santos inocentes”, en Especial “100 años de cine español”, Dirigido, julio-agosto 1996.

Valoración:

   “Aunque los “inocentes” a que se refiere el título sean esencialmente Azaríasy la “niña chica”, ambos deficientes mentales (la patética imagen del primero meciendo en sus brazos a la niña inconsciente resulta memorable), igualmente inocentes son los restantes miembros de la familia (la falsa camaradería con que el señorito Iván trata a Paco no consigue ocultar la humillación permanente a que le somete). En cierta manera, incluso los propios señores, completamente insensibles a la miseria que les rodea, son también “inocentes” aunque por supuesto nada santos.

   Camus aporta al texto de Delibes una visión estilizada y un tanto esteticista. Una cuidada utilización de la luz y del paisaje (excelente la fotografía de Hans Burmann), y una acertada dirección de actores (que mereció el premio de interpretación en el Festival de Cannes para Francisco Rabal y Alfredo Landa) son las principales bazas de este film, que hace gala de una realización tan segura como efectiva. Tal vez no sean éstos los rasgos que caracterizan el siempre discutible concepto de “autor”, pero en todo caso son un buen ejemplo de profesionalidad, valor nada desdeñable en el panorama siempre precario del cine español. Si LOS SANTOS INOCENTES no es la mejor película de Camus, se le parece mucho”. 
Texto: Rafel Miret, “Los santos inocentes”, en Especial “100 años de cine español”, Dirigido, julio-agosto 1996.

 

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