SURCOS

   “Hoy, Surcos es un trozo vivo de una España que, los que la sufrimos, reconocemos en su autenticidad. Todas las situaciones que nos presenta, con frecuencia llevadas más allá de la objetividad del primer neorrealismo, eran habituales en ese tiempo y en ese lugar y de esa verdad, pese a que el arco dramático haya obligado a forzar los elementos negativos, en un deseo de enfrentar la aparente sencillez e ingenuidad de los campesinos con la depravada vida de la ciudad. Reconocemos muchas de esas situaciones vividas en ese tiempo, aunque aquí se acumulan sin dejar resquicio al menor atisbo de ilusión. La verdad que encierran sus imágenes resulta asombrosa si se piensa que llegaron a la pantalla en una etapa en que la dictadura era muy férrea, cuando el régimen de Franco asfixiaba todo lo que quería demostrar la verdadera cara del país, sustituida por una propaganda insultante. Aquí está el comercio abusivo de los alimentos que escaseaban, lo que permitía a algunos cimentar sus fortunas, la falta de trabajo, los delitos para escapar de la pobreza, la prostitución para huir del hambre, la inadecuación de las gentes criadas en ambientes menos corruptos, la miseria colectiva de un pueblo”. Texto: Juan Cobos, “Surcos”, en Clásicos y Modernos del Cine Español, Comisaría General de España en la Expo de Lisboa, 1998.

Imagen de Surcos  SURCOS nos muestra la difícil vida de la clase trabajadora en un barrio del Madrid de la posguerra. Nos describe como era la situación de obreros y amas de casa, procedentes casi todos de la emigración del campo a la ciudad en busca de una vida mejor. Y es la autenticidad de ese contexto (el paro, el hambre, el desconcierto moral, el desarraigo, la delincuencia, el hacinamiento en las viviendas) lo que le da valor a SURCOS y la hace única. En palabras de Carlos F. Heredero “… La singularidad de la película […] consiste en que sus imágenes se acercan con insólita vocación de verismo y autenticidad a la realidad ambiental que pretenden retratar y sobre la cual edifican su discurso ideológico. En este sentido, no se trata solamente de que en su interior el cine español aborda por vez primera, de manera plenamente dramática y explícita, temas tan conflictivos como el enfrentamiento campo-ciudad, la desintegración familiar, el mercado negro, la prostitución encubierta, la inmigración o los negocios criminales, sino de la dimensión y el tratamiento que todo esto adquiere en el film: elementos presentados como una realidad social operativa y contemporánea en medio de un paisaje urbano desprovisto de toda tentación pintoresquista o casticista”. Paisaje o contexto que se complementa con unos personajes creíbles en un relato próximo al realismo. Y decimos próximo porque, según Carlos F. Heredero, todo esto convive con un registro literario que, en ocasiones, bordea lo melodramático e incluso las fronteras del folletín, pero que se mantiene fiel al dramatismo de una ficción hasta cierto punto autónoma del discurso sobre el que pivota. Pese a todo, la arquitectura interior de Surcos posee una dimensión retórica, un cierto abigarramiento argumental, una caracterización explícitamente representativa de los personajes y un declarado carácter aleccionador que alejan su propuesta de las coordenadas neorrealistas al interponer la densidad de estos artificios entre la realidad a la que alude y su representación fílmica. 

   Esta peculiar situación hace que Carlos F. Heredero hable de cierta ambigüedad en SURCOS: Siendo probablemente la película más cercana a la dimensión realista, lo cierto es que sus imágenes alcanzan esta posición tomando como referencias creativas otras muy diferentes a las del neorrealismo y sobre una base ideológica que se sitúa en las antípodas de aquel movimiento en tanto que también refleja el discurso imperante en la España del momento. En palabras de Carlos F. Heredero, el discurso conservador sobre el antagonismo entre la idealización incontaminada del mundo rural y la satanización materialista de la civilización urbana. Una línea de pensamiento acorde con el ideario falangista y afín a los valores de la España agraria, vencedora de la Guerra Civil e interesada en la identificación del progreso con todo tipo de perversiones. Sin duda, una ideologización teórica que ofrece soporte a la reacción frente al germen de un desarrollo proletario contemplado como una amenaza. La película se asienta, por tanto, sobre una falsificación conceptual derivada todavía de la fase autárquica y regresiva de la sociedad pre-desarrollista.

   Lo cual tiene sentido si consideramos que las personas implicadas en SURCOS profesan una ideología falangista. SURCOS está basada en un argumento del académico falangista  Eugenio Montes, el guión del film está escrito por Natividad Zaro y Gonzalo Torrente Ballester (profesor de instituto y falangista) y está dirigido por José Antonio Nieves Conde, también falangista.


Ficha Técnica:

  • Año.- 1951 Cartel de Surcos
  • Duración.- 103 minutos.
  • País.- España.
  • Género.- Drama.
  • Director.- José Antonio Nieves Conde.
  • Argumento.- Eugenio Montes.
  • Guión.- Natividad Zaro y Gonzalo Torrente Ballester.
  • Fotografía.- Sebastián Parera (B/N).
  • Montaje.- Margarita de Ochoa.
  • Música.- Jesús García Leoz.
  • Producción.- Atenea Film.
  • Intérpretes.- María Asquerino (Pili), Luis Peña (El Mellao), Francisco Arenzana (Pepe), Marisa de Leza (Tonia), Félix Dafauce (Don Roque, el Chamberlain), José Prada (Manuel, el padre), María Francés (la madre), Ricardo Lucía (Manolo), Monserrat Carulla (Rosario), Manuel de Juan (padre de Rosario), José Sepúlveda (capataz), José Guardiola (reventador).
  • Música de sala: Surcos, La Sirena Negra & Niebla y Sol.
  • Bandas sonoras originales de Jesús García Leoz.
  • Sinopsis: Una familia abandona el campo y emigra a Madrid con la esperanza de mejorar sus condiciones de vida. Sin embargo, la vida en la ciudad es cruel y está llena de desengaños y penalidades. Manuel, el padre, encuentra trabajo en una fundición, pero no puede soportar el ritmo de trabajo. Pepe, el hijo mayor, se dedica a turbios asuntos relacionados con el estraperlo. Manolo, el hijo menor, encuentra trabajo como chico de los recados, y Tonia, la hermana, empieza a trabajar como asistenta. (FILMAFFINITY)


Fuentes:

   Os animamos a que compartáis este post acerca de este film, con el que el Cine Club Universitario de la Universidad de Granada continúa hoy su ciclo “(RE)DESCUBRIR EL CINE ESPAÑOL (I): CINE NEGRO & POLICÍACO“, para que el mayor número posible de personas puedan disfrutar del mismo, en el Salón de Actos de la E.T.S. de Ingeniería de Edificación, a las 21 horas. Entrada libre hasta completar aforo.

   Asimismo podéis dejar un comentario sobre esta entrada haciendo clic en “+”.

   Muchas gracias.

   Adrián De La Fuente Lucena.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s