EL HOMBRE TRANQUILO

   “Preparamos mucho el guión, fuimos trazando la historia con mucho cuidado, pero de modo que si se presentaba una oportunidad de hacer comedia, pudiéramos meterla, como cuando Barry Fitzgerald les lleva la cuna al dormitorio la mañana después de la noche de bodas y ve la cama rota. Eso era aprovechar la situación. Sabe usted, nadie ha oído nunca lo que dice cuando entra, de altas que son las risas. Hay centenares de personas que me han preguntado lo que dice. Nunca puedo imaginármelo [“Homérico… impetuoso”]. Pero son condiciones que siguen existiendo en Connemera —de donde procedía mi familia—: en principio la mujer lleva al marido una dote de unas libras o algo; es una buena cosa.

   Entonces, ¿está usted de acuerdo con los sentimientos de ella en la película?

Sencillamente me pareció que estaba bien argumentalmente. La única equivocación que tuvimos fue hacer que él tirase el dinero al fuego. Se lo debería haber tirado a uno de los muchachos y dicho: ‘para una obra de caridad’, o algo así…

   A mí me pareció un gran gesto.

Sí, bueno, ¿a quién se lo iba a dar en todo caso? Al cura párroco, no; ése tiene más dinero que el alcalde de Dublín.

Texto: Peter Bogdanovich, John Ford, Fundamentos, 1983.

Imagen de "El hombre tranquilo"   Aunque hay quien encasilla a Ford en el western, EL HOMBRE TRANQUILO viene a demostrar que la comedia es otro de los puntos fuertes de este gran director. Comedia, tragedia con toques de comedia o melodrama doméstico. Las múltiples formas de caracterizar este film reflejan la multitud de elementos que Ford introduce en EL HOMBRE TRANQUILO.

   El lugar donde se desarrolla la historia es un paraje idílico que parece haberse detenido en el tiempo, a modo de la Irlanda de ensueño de Ford. Es la tierra de origen de nuestro protagonista, el boxeador Sean Thornton, quien regresa de los Estados Unidos arrastrando consigo un tortuoso secreto. La idea de un personaje atormentado que regresa al lugar al que nació buscando paz para su alma y luchando por ser aceptado, además de ser el reverso de ¡QUE VERDE ERA MI VALLE, bien podría haberse convertido facilmente en una tragedia sin más. Pero Ford va añadiendo elementos propios de comedia, en concreto la hilarante  historia de amor entre Sean Thornton y Mary Kate Danaher o las situaciones con los personajes reunidos en torno a ellos. Todos constityuyen así el factor cómico que relaja la atmósfera de la historia y favorece que nunca se perciban los acontecimientos como algo absolutamente condicionante. Una atmósfera de fábula o cuento de hadas, donde se busca evocar el pasado frente a un presente turbulento, marcado por las bombas atómicas, la Caza de Brujas o el intervencionismo cada vez más unilateral que se estaba produciendo en los Estados Unidos. En palabras de Hilario J. Rodríguez: De alguna forma, esta escapada idealista a la tierra de sus ancestros anticipa, a su manera, la posterior radicalización de John Ford con respecto a su visión de Estados Unidos, que fue progresivamente descubriendo sus aspectos más turbios en los films que siguieron a EL HOMBRE TRANQUILO.

   Sin embargo, esta tierra de ensueño, Inisfree, que Ford ubica en la región de Connemara, dista mucho de ser un paraíso. Tal y como señala Tag Gallagher, Connemara pertenece al TercerMundo: las mujeres se tapan la cabeza y viven casi enclaustradas; el catolicismo se asienta en el paganismo celta; en las carreras, está prohibido vender alcohol, pero sólo mientras dura la carrera en cuestión. Cuando el sacerdote ejerce el papel de narrador, su voz desborda encanto; sin embargo, cuando el padre Lonergan se encuentra con Sean por vez primera, la sombra grotesca que su sombrero arroja sobre su rostro subraya la hipócrita severidad del sermón que le espeta al recién llegado. Estas y otras situaciones que se dan en EL HOMBRE TRANQUILO y que estarían mal vistas si se mostraran en el cine actual, lo convierten en una especie de documento o documental acerca de las relaciones entre hombres y mujeres en un período histórico concreto. Hilario J. Rodríguez nos da una idea de donde podría situarse: “…en uno de los muchos valles de las Highlands de Escocia, John Ford trazó su particular tierra de ensueño en la región de Connemara, en el condado de Mayo, adonde Oliver Cromwell había desterrado a los irlandeses del Ulster cuando les robó sus tierras para dárselas a los protestantes que se pusieron de su parte en la guerra civil que le enfrentó a las fuerzas leales a la monarquía. Texto que, en cierto modo, reafirma las siguientes palabras de Ford: “las costumbres mostradas en EL HOMBRE TRANQUILO son fidedignas y abundan en Connemara, que es el condado más pobre de Irlanda y el único que Cromwell nunca conquistó”.

Fotograma de "El hombre tranquilo" de John Ford  

Ficha Técnica:

  • Año.-1952. Cartel de "El hombre tranquilo"
  • Duración.- 129 minutos.
  • País.- EE.UU.
  • Género.- Drama/Comedia.
  • Título Orig.- The quiet man.
  • Director.- John Ford.
  • Argumento.- El relato de Maurice Walsh (publicado en el “Saturday Evening Post” el 11-2-1933).
  • Guión.- Frank S. Nugent.
  • Fotografía.- Winton Hoch (Technicolor).
  • Montaje.- Jack Murray.
  • Música.- Victor Young.
  • Canciónes.- “The isle of Innisfree”, “Galway Bay”, “The humour is on me now”, “The young may moon”, “The wild colonial boy” y “Mush-mush-mush”.
  • Productor.- John Ford y Merian C. Cooper.
  • Producción.- Argosy Pictures – Republic.
  • Intérpretes.- John Wayne (Sean Thornton), Maureen O’Hara (Mary Kate Danaher), Barry Fitzgerald (Michaeleen Og Flynn), Ward Bond (padre Peter Lonergan), Victor McLaglen (“Red” Will Danaher), Mildred Natwick (Sarah Tillane), Francis Ford (Dan Tobin), Arthur Shields (reverendo Cyril Playfair), Eileen Crowe (Elizabeth Playfair), Jack McGowran (Feeney), Charles Fitzsimmons (Forbes), Sean McClory (Owen Glynn).
  • 2 Oscars: Director y fotografía.
    5 candidaturas: Película, Guión, Actor de reparto (Victor McLaglen), Dirección artística y decorados en color (Frank Hotaling, John McCarthy Jr. y Charles Thompson) y Sonido (Daniel Bloomberg).
    Festival de Venecia: Premio Internacional, Premio OCIC y Premio Pasinetti.
  • Sinopsis: Sean Thornton (John Wayne), un boxeador norteamericano, regresa a su Irlanda natal para recuperar su granja y olvidar su pasado. Nada más llegar se enamora de Mary Kate Danaher (Maureen O’Hara), una chica muy temperamental, aunque para conseguirla deberá luchar contra las costumbres locales, como el pago de la dote, y, además, contra la oposición del hermano de su prometida (Victor McLaglen). (FILMAFFINITY)

   Fuentes:

   Os animamos a que compartáis este post acerca de este film, con el que el Cine Club Universitario de la Universidad de Granada continúa hoy su ciclo MAESTROS DEL CINE CLÁSICO (VII): JOHN FORD (3ª parte) (en el 120 aniversario de su nacimiento), para que el mayor número posible de personas puedan disfrutar del mismo, en Salón de Actos de E.T.S. de Ingeniería de Edificación, a las 22 horas.

   Asimismo podéis hacer comentarios o sugerencias  con un clic en “+”.

   Muchas gracias.

   Adrián De La Fuente Lucena.

Anuncios

Un pensamiento en “EL HOMBRE TRANQUILO

  1. Pingback: ¡QUÉ VERDE ERA MI VALLE! | CULTURA CONTEMPORÁNEA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s