CLINT EASTWOOD NOS HABLA DE BIRD

Clint Eastwood Director.-Acaba de estrenarse BIRD. No es la primera vez que cuenta usted la historia de un músico que va a morir. Ya lo hizo en EL AVENTURERO DE MEDIANOCHE. Nos da la impresión de que se acerca usted a ese tipo de personajes como para captar su último suspiro.
Tampoco es la primera vez que ocurre este tipo de historia. Artistas innovadores como Charlie Parker, extremadamente creativos por un lado y totalmente autodestructivos por otro ya existieron antes. No sólo músicos sino otro tipo de artistas han hecho lo mismo durante siglos. El personaje de EL AVENTURERO DE MEDIANOCHE  habría podido llegar a triunfar si no hubiese tenido tanto miedo al éxito. Por el contrario Charlie Parker se impuso pronto. Por una u otra razón quería vivir a cien por hora. ¿Sabía que no le quedaba mucho por vivir como sugiere la película, o se trataba simplemente de falta de disciplina?

-Pero ¿por qué le interesan esas películas? ¿Tiene la impresión de tratar de salvar algo que desaparece con esos personajes?
Es posible. Pero creo que lo que me atrajo sobre todo fueron las historias, porque estaban bien construidas y el tema me parecía más bien provocador. Escogí EL AVENTURERO DE MEDIANOCHE  porque me había gustado el libro. Pero no creo que agotase el tema en esa película. No dejé pues pasar la oportunidad de hacer un film sobre Charlie Parker como la ocasión última de explorar esa mentalidad. ¿Por qué me atraen ese tipo de historias? La verdad es que no lo sé. Un psiquiatra habría podido encontrar la respuesta pero yo no puedo. Lo que me fascina es quizás el hecho de ver a alguien rechazar todos los dones que la naturaleza le ha dado.

bird-1988-tou-02-g-Esos personajes parecen ser lo contrario de usted. Usted es un superviviente; se parece más al personaje de Dizzy Gillespie que al de Charlie Parker.
Es posible. Pero eso no me ayuda a analizar mejor al no superviviente. Sobrevivir es importante. Sobrevivir es ir hacia delante. Creo que es sobre todo una cuestión de disciplina. Charlie Parker tenía mucho que decir musicalmente pero no tenía la fuerza para ir más allá. No habría podido ser director de una orquesta de jazz. Escribía mucha música pero no habría podido hacer orquestaciones.

-En la escena que tiene lugar en la playa, en California, Dizzy cuenta su secreto a Charlie. Le dice más o menos: “si los demás quieren verme muerto, yo no les voy a ayudar”. En ese momento el espectador espera el secreto de Charlie, que no llega. ¿Consiguió usted encontrar la respuesta? ¿Cuál era el secreto de Charlie Parker?
Siempre hay un punto vulnerable incluso en alguien muy fuerte. Y Charlie Parker era muy fuerte. Sus interpretaciones desprendían una fuerza enorme. Pero esa vulnerabilidad que en algunas personas es secundaria, en él era primordial. Además no soportaba la vulnerabilidad de los demás; por ejemplo, la de su hijita enferma. No podía enfrentarse a ese tipo de problema, se veía obligado a huir marchándose a tocar a California. ¿Qué conclusión podemos sacar de esto? Sencillamente, que hay personas que pueden superar su vulnerabilidad y otras que no. Es lo que quiere decir Dizzy en la escena de la playa. Dizzy es un nombre que sugiere un comportamiento erótico extravagante, y desde luego a veces hizo el payaso, pero al mismo tiempo consiguió organizarse la vida. Por eso sigue aún en activo. El sistema de Charlie Parker era diferente: Fue rápido, dio un máximo de cosas en un mínimo de tiempo. Un relato como una melodía.

-El modo no lineal de contar la historia ¿existía ya en el guión original?
Sí, absolutamente. Pero no había indicaciones sobre la manera de efectuar visualmente las vueltas atrás y las proyecciones hacia delante. Sólo decía: “Vuelta a 1946…

-¿Sería posible contar la historia en orden cronológico?
Sí, a condición de que la película durase varias horas. Parecería más bien una saga en la que diferentes actores interpretarían al personaje en distintos momentos de su vida. En BIRD el relato sigue el fluir de la música.

BIRD da la sensación de ser una película muy clásica (recuerda al cine americano de los años cincuenta) y muy moderna al mismo tiempo, por su construcción.
Eso es probablemente porque yo me he educado con películas clásicas pero trabajo en la actualidad.

Ciclo Clint Eastwood-¿De qué modo trabajó usted con el director de fotografía, Jack Green?
¿Qué tipo de indicaciones le dio?
Ya hicimos juntos otras películas en las que utilizamos una luz muy dura para hacer una imagen muy contrastada. Como la mayor parte de la película se desarrolla por la noche, pensé que era el momento de usar lo que llamamos una luz-afecto, es decir, una luz que actúe sobre la historia, que la ilumine dramáticamente. Muchas historias en el cine se ven debilitadas por una luz plana, sin relieve. Así que dije a los técnicos que íbamos a hacerla como si fuese blanco y negro en color. Los trajes, los decorados y todo lo demás están concebidos como para una película en blanco y negro. Pensamos en términos de color. Tratamos de recrear ambientes. Para hacer una escena con gente en una habitación oscura se pone la fuente luminosa detrás de la ventana, se intercala la lluvia y se deja la luz únicamente para producir un efecto dramático. El resto del tiempo estarán a oscuras. Así se obtiene una película con altos y bajos y se evita el efecto televisivo del decorado uniformemente iluminado. Es importante que los ambientes cambien con las escenas. Jack Green, el encuadrador que trabajó con Bruce Surtees en mis películas anteriores, comprendió muy bien el problema. Es una película muy buena para un operador jefe porque en cada escena la iluminación es muy importante.

-¿Hace usted ensayos antes de rodar?
No. Hablo con los actores pero no ensayo nunca. Siempre tengo miedo de dejar un buen ensayo sin filmar, una buena toma fuera de las cámaras.

-Lo interesante de BIRD es que usted no pone nunca el acento en el decorado y los trajes. Filma a menudo en plano general y la luz nunca permite advertir si se ha preocupado mucho de la reconstrucción histórica.
La dirección artística es algo muy importante en esta película, pero es un trabajo que se hace antes del rodaje. Cuando ruedas ya no piensas en las flores de la pared. Si se las ve en la imagen, mejor, y si no, pues que no se vean. Lo primordial es lo que pasa en la escena y no los detalles decorativos que sitúan la época.

-¿La grabación de la música exigió mucho tiempo y energía?
No fue muy difícil de realizar; fue largo organizarla. Una vez que escogimos los fragmentos que queríamos utilizar, Lennie Niehaus, que supervisó la música, se ocupó de los detalles técnicos. Él escribió las partituras para los músicos que tocan junto a las grabaciones originales de Charlie Parker.

-Nos parece que esa escena en el club es un poco el principio del ‘showbiz’ y que Charlie está aún al otro lado. Y cuando muere, muere como un niño delante de la televisión: Su muerte es el fin de una época.
Es el principio de la era del rock y del videoclip, de los efectos de iluminación y de los efectos especiales. Una época en la que ya no se cuentan historias, sino que se muestran imágenes.

    Fuentes: Cuaderno del Cine Club Universitario. Centro de Cultura Contemporánea. Vicerrectorado de Extensión Universitaria. Universidad de Granada.

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